El dia despues de Graves incidentes obligan a suspender el partido entre Universidad de Chile e Independiente en Avellaneda
Resumen: El encuentro por los octavos de final de la Copa Sudamericana entre Universidad de Chile y Club Atlético Independiente fue suspendido de manera definitiva tras violentos enfrentamientos entre hinchas en el Estadio Libertadores de América. El saldo preliminar incluye más de 100 detenidos, al menos 23 heridos —dos en estado crítico— y una investigación disciplinaria abierta por parte de la Conmebol.
Desarrollo: Lo que debía ser una jornada deportiva se transformó en una escena de caos. Durante el primer tiempo, hinchas de Universidad de Chile ubicados en la tribuna Bochini Alta comenzaron a arrojar objetos contundentes —incluyendo butacas, palos y explosivos de estruendo— hacia la parcialidad local. La respuesta de los hinchas de Independiente fue igualmente violenta, con invasión de tribunas y agresiones físicas que obligaron a los jugadores a retirarse del campo.
La policía tardó en intervenir, lo que permitió que los enfrentamientos escalaran. Testigos denuncian falta de resguardo y detenciones arbitrarias de ciudadanos chilenos. El partido, que estaba igualado 1-1 y favorecía a Universidad de Chile por el resultado de ida (1-0), fue cancelado por la Conmebol por “falta de garantías de seguridad”.
Reacciones: El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó los hechos y calificó la organización como “evidentemente irresponsable”, instruyendo a la embajada chilena en Argentina a asistir a los afectados. Por su parte, el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, responsabilizó a la parcialidad visitante y pidió sanciones contra Universidad de Chile.
Próximos pasos: La Dirección de Competiciones de la Conmebol informó que el caso será derivado a sus órganos judiciales. Se evalúa la posibilidad de sanciones que podrían incluir la descalificación de uno o ambos equipos.
Desarrollo: Lo que debía ser una jornada deportiva se transformó en una escena de caos. Durante el primer tiempo, hinchas de Universidad de Chile ubicados en la tribuna Bochini Alta comenzaron a arrojar objetos contundentes —incluyendo butacas, palos y explosivos de estruendo— hacia la parcialidad local. La respuesta de los hinchas de Independiente fue igualmente violenta, con invasión de tribunas y agresiones físicas que obligaron a los jugadores a retirarse del campo.
La policía tardó en intervenir, lo que permitió que los enfrentamientos escalaran. Testigos denuncian falta de resguardo y detenciones arbitrarias de ciudadanos chilenos. El partido, que estaba igualado 1-1 y favorecía a Universidad de Chile por el resultado de ida (1-0), fue cancelado por la Conmebol por “falta de garantías de seguridad”.
Reacciones: El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó los hechos y calificó la organización como “evidentemente irresponsable”, instruyendo a la embajada chilena en Argentina a asistir a los afectados. Por su parte, el presidente de Independiente, Néstor Grindetti, responsabilizó a la parcialidad visitante y pidió sanciones contra Universidad de Chile.
Próximos pasos: La Dirección de Competiciones de la Conmebol informó que el caso será derivado a sus órganos judiciales. Se evalúa la posibilidad de sanciones que podrían incluir la descalificación de uno o ambos equipos.